Solomillo con foie y tuétano


Siguiendo con nuestro viaje por las maravillas del mundo, hoy hacemos escala en la "ciudad de la luz", la capital del amor y la sede de "ese" torneo que casi siempre gana nuestro gran Rafa Nadal.   O sea, que nos detenemos en París.   Y evidentemente, la "maravilla" que vamos a visitar es la torre Eiffel.

La reproducción gastronómica de la torre y, sobre todo, dotar a nuestro bocado del sutil toque de la cocina francesa no ha sido nada fácil, pero todo es posible.  Así que nos hemos puesto manos a la obra el resultado es este apetecible aperitivo elaborado con solomillo, tuétano, foie y salsa de pimientos del piquillo.

Para su elaboración, lo primero que hacemos es tostar una rebanada de pan que nos va a servir de base para levantar nuestra torre.   Si sois mañosos, podéis darle forma con un cuchillo de sierra hasta formar las cuatro grandes patas de la torre.    Untamos el pan con el tuétano extraído de varios huesos cocidos.  Encima ponemos un delicioso bocado de solomillo, pasado por la pancha, vuelta y vuelta.   El piso superior lo forma un buen trozo de foie.   Y rematamos nuestra torre gastronómica, con una antena que hemos elaborado con una piparra rellena de salsa de pimientos del piquillo.

La fusión de sabores y texturas en boca es fantástica y, estéticamente, la verdad es que da el pego.  Os animamos a que lo intentéis.   Buen provecho.


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